Paleontología de Invertebrados

El hallazgo de restos fósiles de organismos invertebrados es uno de los eventos más importantes que se haya dado en el registro fósil. Estos restos constituyen una prueba de la transformación de la Tierra y, por lo tanto, de la evolución de la vida en nuestro planeta. La razón fundamental del estudio de los fósiles es que constituyen un registro de la historia de la vida. Intervienen muchos otros aspectos, aplicaciones e implicaciones, pero la importancia primordial de los fósiles es histórica.

A diferencia de las plantas fósiles, la presencia de carbonato de calcio en las estructuras externas de los invertebrados ha dado como resultado que la cantidad de estos fósiles sea mucho mayor.

Se puede confirmar hoy que el registro disponible dista mucho de contener rocas sedimentarias de todas las edades y todos los lugares, de lo que se deduce, lisa y llanamente, que no hay registro fósil completo. Existen pruebas sobre las líneas generales del curso de la evolución, e incluso hay eventos que se conocen hasta en sus pormenores, pero otros nunca se reconstruirán del todo.

La única forma de saber que existió vida antes de la especie humana es a través de los fósiles, por ahora no existe ninguna evidencia que diga lo contrario.

Para elaborar el presente trabajo se recurrió a la bibliografía reunida por el autor de este libro en los últimos cinco años, y se utilizaron fotografías del material paleontológico que forma parte de la colección de docencia e investigación del Departamento de Biología de la UAM-Iztapalapa. El texto contiene información relevante y hace énfasis en el estudio de seis Phyla: Arthropoda (Trilobitomorpha), Brachiopoda (articulata e inarticulata), Echinodermata (crinoidea y echinoidea), Mollusca (gastropoda, pelecypoda y cephalopoda), Cnidaria y Bryozoa, que son grupos reportados en México.